domingo, 15 de enero de 2012

En defensa de un transporte público real

Tal como se anunció hace una semana, los autobuses interurbanos que anteriormente tenían parada junto al antiguo Restaurante la Alcazaba, desde el día 1 de enero tienen parada solamente en la rotonda del Hotel Manzanil. En esta parada, recordamos, actualmente paran el 70% de las líneas de autobús que conectan Loja con el resto de Andalucía.

Desde la Asamblea Local de IULV-CA en Loja, creemos que esta es una decisión perjudicial para los lojeños que regularmente utilizan este medio de transporte. Se aleja la parada de autobús más de 1 kilómetro, una parada ya de por si mal situada con respecto a la población. El resultado final, es que la parada estará a una distancia de 2,5 kilómetros con respecto al centro de la población, lo que supondrá una perdida de tiempo y de dinero para los usuarios. La gran mayoría de lojeños deberá caminar 20 minutos añadidos para llegar a la nueva parada, o bien deberá pagar un transporte añadido, sea autobús urbano, taxi o coche privado.


A pesar de que desde el gobierno local, se asegure que este es un emplazamiento temporal, no creemos probable que con la política de recortes que se está llevando, esté previsto establecer una nueva parada en este año 2012, ni tampoco en el 2013. Del mismo modo, a pesar de que se afirme que se coordinará el transporte urbano con el autobús interurbano, este transporte urbano es demasiado deficiente, tanto en alcance a las distintas barriadas y pedanías, como en número de autobuses al cabo del día y horarios. Además de que, como ya hemos dicho, supone un importante gasto extra para el usuario.

Creemos, en definitiva, que la decisión solo obedece a los intereses privados de una empresa, sin tener en cuenta el perjuicio que ocasionará a los usuarios regulares de este medio de transporte.

Este episodio, es una consecuencia más, de que en Andalucía no existe un "transporte público" real. Por el contrario, lo que existe es un "transporte privado de pasajeros". Para aclarar la diferencia entre los dos:
Transporte privado de pasajeros: Sistema que busca maximizar los beneficios de las empresas de transportes. 
Transporte público: Servicio de transporte que tiene la intención de satisfacer el derecho a la movilidad de la ciudadanía.
En Loja y Andalucía, prácticamente todo nuestro transporte es "transporte privado de pasajeros". A pesar de que se insiste en llamar "público" a un servicio, solamente por el hecho de estar subvencionado por la administración, la verdad es que son unas pocas empresas, y no la administración, las que controlan y toman decisiones sobre el transporte de pasajeros.

En este sentido, la prueba está en que hay muchas líneas de transporte que son necesarias, pero que no se ponen en marcha porque no ofrecen el suficiente rendimiento monetario a las empresas de transporte. En Loja tenemos un claro ejemplo de esto en las pedanías, donde la mayoría de lojeños se ven obligados a depender del coche privado.

Para que un transporte ofrezca un buen servicio, se deben cubrir cinco aspectos esenciales:
  • El transporte debe ser lo suficientemente rápido.
  • Las paradas deben estar situadas en los núcleos de población.
  • Debe existir una buena "frecuencia de paso". Es decir, los autobuses, trenes, etc., deben pasar con bastante frecuencia, ajustándose a las necesidades de los usuarios.
  • Deben existir distintos tipos transportes públicos que coordinen los horarios. Cada tipo de transporte (bus, minibus, tren, tranvía, etc.) tiene sus ventajas e inconvenientes, y por eso es necesario combinarlos. Un minibús es adecuado para el transporte entre barrios, pero para comunicar entre ciudades lo conveniente es el tren. Por lo tanto, lo conveniente es coger un minibús para ir a la estación de tren, y ahí poder coger el tren, por ejemplo.
  • Por último, las distintas líneas de transporte deben permitir el transbordo, sin tener que pagar dos billetes distintos.

Desde IULV-CA, creemos que estos cinco pilares del transporte público solo pueden conseguirse desde la administración, mediante la existencia de una voluntad política para conseguirlos. Por eso, defendemos la intervención de las administraciones públicas en el transporte, mediante la creación de empresas públicas de transporte, y la creación de un organismo regulador y coordinador de todo el transporte público a nivel de Andalucía. El transporte público es un servicio básico, y por ello no se le puede someter al principio de la competitividad del coste más bajo y de la máxima ganancia. Al contrario, debe buscar el máximo beneficio para el ciudadano.