sábado, 27 de septiembre de 2014

Manifiesto para una Izquierda Obrera en Loja (borrador)

En los últimos años, todas las organizaciones en el ámbito de la izquierda lojeña han creído que la política “de izquierdas” consiste en algo parecido a una “caridad social”. En el mejor de los casos, su política se ha limitado a conceder ayudas a los lojeños y lojeñas más desfavorecidos. En el peor, las políticas sociales han sido utilizadas como coartada para crear redes de pequeños favores y clientelismos. Pero en cualquier caso, ni PSOE ni CpL han hecho políticas que sean específicamente para la clase trabajadora. Y sin embargo, los trabajadores y trabajadoras somos los que formamos la mayoría social, los que deberíamos estar en el centro de cualquier política de izquierdas.

Un ejemplo de esto se puede ver en la actual legislatura en el Ayuntamiento de Loja, donde los socios de gobierno han creído que lo progresista es despedir a trabajadores municipales, para dividir sus trabajos en trocitos y repartirlos en forma de “minijobs” como si fueran limosnas. Negando el derecho a la subrogación. En lugar de ayudar a los trabajadores en el paro a salir adelante, respaldando la creación de cooperativas o con políticas similares, el Ayuntamiento  de Loja se ha dedicado a precarizar el trabajo desvistiendo a unos trabajadores para malvestir a otros.

Por otro lado, la comodidad con la que se han llevado a cabo los últimos despidos por parte del ayuntamiento, demuestra hasta qué punto es necesario un sindicalismo combativo y de clase en Loja. Esta falta también puede verse en el bajo seguimiento que han tenido las últimas huelgas generales. La clase obrera lojeña se encuentra muy poco organizada, y este es el fruto de demasiados años de una débil actividad sindical en el ámbito reivindicativo.

Los trabajadores y trabajadoras de Loja también sufrimos de un creciente déficit en democracia local. El Ayuntamiento de Loja  se vuelve más opaco cada día, y los vecinos y vecinas solo tenemos a los medios de comunicación como única vía para saber qué decisiones se toman. Si ya era difícil saber a qué dedicaba el ayuntamiento nuestro dinero, los aplazamientos, desmentidos y juegos de manos varios en los dos últimos presupuestos han hecho casi imposible conocer su contenido. Y para colmo de la opacidad, la página web del ayuntamiento lleva tiempo cerrada. La promesa de una mayor democracia por parte de PP y CpL, se ha convertido en la práctica en un ejercicio de elitismo donde la anunciada participación ciudadana ha sido plasmada en la realidad por personas consideradas por el ayuntamiento como “importantes” y no por asambleas vecinales o populares que es lo que realmente sería una política de la calle.

Esta dejadez para con la clase obrera, también se refleja en el tratamiento que han tenido las políticas municipales con los barrios de origen más humilde. Estos barrios, la mayoría situados en la periferia de la ciudad de Loja, junto con la mayoría de pedanías, reciben unos servicios, un mantenimiento y una limpieza notablemente inferior a los barrios considerados como más turísticos o representativos de Loja. Una diferencia acentuada por la crisis y la política general de recortes.

Todos estos factores se suman e inciden negativamente en nuestra vida. Con una creciente imposibilidad de intervenir en la política, y una dolorosa ausencia de organización obrera en Loja, no es de extrañar que el desánimo y la desesperación estén haciendo estragos entre los que solo tenemos nuestra fuerza de trabajo para poder vivir. Loja podría ser un lugar precioso para vivir. Nuestra Loja. Sin embargo, Loja se está volviendo cada día más gris para nuestros vecinos y vecinas. Una Loja más gris para los trabajadores que ven como día a día se reduce su salario y sus perspectivas de trabajo. Una Loja más gris para los parados que no ven salida a su situación de paro laboral. Una Loja más gris para los que no consiguen seguir adelante como trabajadores autónomos habiendo tenido que invertir todos sus ahorros. Una Loja más gris para los jóvenes que no ven futuro en este municipio, y se ven obligados a emigrar. Y para sus padres que ven como Loja les falla y expulsa a sus hijos.
Es por todo esto que Izquierda Unida en Loja queremos iniciar un nuevo proyecto de izquierdas, un proyecto de la izquierda obrera, formado por nosotros y nosotras, la clase trabajadora, y que haga política para los trabajadores y trabajadoras. Un nuevo proyecto que nos devuelva la ilusión y las ganas de luchar por la Loja que queremos.

Estos son varios de nuestros objetivos a corto y medio plazo:

-    Queremos una democracia participativa para la clase obrera. Con transparencia real, para poder conocer de primera mano las decisiones que se toman en las instituciones. Con asambleas vecinales y populares donde nuestros representantes respondan directa y abiertamente sobre qué es lo que se ha hecho, y donde se comprometan con los vecinos y vecinas de Loja.

-    Queremos una clase obrera solidaria y organizada. Por eso desde hace un año tenemos en funcionamiento la Red de Solidaridad Popular en Loja, un grupo de resistencia ante la crisis donde nos ayudamos entre iguales y no de arriba a abajo.

-    Queremos un sindicalismo combativo y de clase. Por eso desde hace 3 años estamos comprometidos con la lucha sindical, posicionándonos al lado de los trabajadores en los numerosos conflictos sindicales que han surgido. Participando activamente en la defensa política de los derechos de los trabajadores y luchando contra las agresiones de los gobiernos del PP, incluyendo las dos huelgas generales. Y lo seguiremos haciendo, cada vez con más fuerza.

-    Queremos unas instituciones que se comprometan en la solución de nuestros problemas y en la mejora de nuestra calidad de vida. Que no solo nos miren cuando ya estamos en la indigencia. No queremos limosnas, no queremos caridad, queremos derechos y ganarnos una vida digna.

Y este es nuestro proyecto, un proyecto que queremos que sea de todos y de todas. Un proyecto de izquierdas para la clase obrera. Un proyecto para una izquierda obrera en Loja.
Contigo, lo conseguiremos.